Martín Valverde

Martín Valverde: Cuatro décadas uniendo continentes con su música de evangelización

Martín Valverde

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Martín Valverde con su guitarra

Martín Valverde, uno de los referentes más influyentes de la música católica contemporánea en habla hispana, nació el 19 de enero de 1963 en San José, Costa Rica.

Su formación humana y espiritual comenzó en el Colegio Salesiano Don Bosco, donde recibió una educación marcada por el amor a los jóvenes, la música y el arte. Esta etapa sembró en él una visión que marcaría toda su vida: comunicar el mensaje de Dios a través de la música.

Se graduó en guitarra clásica en la Escuela de Guitarra Clásica de San José y en el Conservatorio de la Universidad de Costa Rica, donde afianzó las bases musicales que terminarían moldeando su estilo personal.

En 1981, motivado por su hermana Gretel, vivió un momento decisivo al integrarse al Movimiento Ecuménico Juvenil Nueva. Ahí tuvo su encuentro personal con Jesús, experiencia que transformó su vida y dio origen a su vocación: componer y compartir música con un sentido profundo de fe y esperanza.

Martín Valverde con el Papa Francisco

Desde entonces, su camino ha estado marcado por una apertura ecuménica auténtica, colaborando con diversas comunidades y denominaciones cristianas, así como participando en iniciativas que promueven la unidad y el diálogo.

En 1985 se trasladó a México para colaborar con el Sistema Integral de la Nueva Evangelización (SINE), donde conoció a Elizabeth Watson. Con ella formó una familia y un proyecto de vida construido sobre una misión compartida.

Su etapa en Nueva York, colaborando con la comunidad Covenant Love en la producción y traducción al español de música cristiana, confirmó su vocación como puente entre culturas y expresiones de fe.

A finales de los años 80, ya radicado en Guadalajara, se integró al Proyecto de Evangelización 2000, plataforma desde la cual su música comenzó a llegar a América Latina y Europa. En ese periodo fundó Campamentos Kayrós, una iniciativa de formación juvenil que ha impactado a miles de jóvenes en distintos países.

Destaca en su trayectoria haber participado en el Vaticano en dos ocasiones: en el año 2000, durante la canonización de los mártires mexicanos, y en 2015, en un encuentro ecuménico internacional junto a artistas de distintas tradiciones cristianas.

En 1991 fundó junto a su esposa Producciones Dynamis, plataforma desde la cual produce, organiza y distribuye sus proyectos musicales, formativos y evangelizadores a nivel internacional. Con el tiempo, esta misión se ha expandido hacia el desarrollo integral de la persona a través de la fe, la música y la psicología.

Martín Valverde y su esposa

En años recientes su trabajo ha cosechado reconocimientos internacionales de gran relevancia. En agosto de 2025, la revista Billboard publicó su producción en vivo Amigos (1990) en el cuarto lugar de los 30 discos más influyentes de música cristiana en español de todos los tiempos. Ese mismo año, en la primera edición de los Catholic Music Awards celebrados en el Vaticano, recibió un reconocimiento como referente de la música cristiana en el mundo hispanohablante.

Actualmente Martín reside en Guadalajara, México, junto a su esposa. Su hijo Martín Gerardo es cineasta y guionista, y colabora mucho en la creación audiovisual del apostolado. Su hija Daniela es psicóloga especialista en terapia familiar y, junto a Lizzy, lleva el proyecto de psicología dentro de Dynamis.

Jorge Pablo, su hijo menor, fue el regalo que redefinió sus vidas. A pesar de su discapacidad física e intelectual, su pasión por la música y su inspiración son fundamentales para todos. Se ha convertido en un faro de esperanza para toda la familia.

Hoy también vive una de las etapas más significativas de su vida: ser abuelo de dos nietos, una alegría que ha traído nueva luz y sentido a su vida familiar.

Son ya cuarenta y cinco años de carrera que avalan la trayectoria de Martín, quien sigue llevando un mensaje de fe, esperanza y sentido de vida a través de una música contemporánea de alta calidad. En el escenario, su sello personal —profundidad, cercanía y humor— convierte cada presentación en una experiencia única.

Martín Valverde con el Papa Francisco